Es un buen día amanecer pegaditos
y te beso por eso hago camino con mis besos buscando tus pechos y en ellos
nacer de nuevo los beso suavemente rodeando toda la aureola y besando tus
pezones nazco en tu cuerpo….Acaricias mi pelo mientras te beso y me aprietas
contra ti. Te incorporas, te sacas la musculosa la dejas a un lado y me dices
“hazme el amor” entonces nos besamos la piel, los labios, tus pechos, mi
espalda luego la tuya, los lunares, todo es amor, nos detenemos para mirarnos y
volver a besarnos, nos escurrimos por la piel y somos tan de carne y hueso que
nos devoramos a besos, te beso las piernas y tu besas las mías, estamos cerca
de nuestros sexos y sólo nos guía el instinto de besarnos para encontrarnos con
las emociones de tenernos juntos enamorados y la piel nos arde a todo instante
hasta que nuestras bocas comienzan a vivir del verbo “devorar” todos sus
tiempos, nos conjugamos en saliva y lengua. Primero siento como tu boca se abre
para recibir entero mi cuerpo y sellas con los labios presionando
deliciosamente mi carne, mi sexo. Con mis manos tomo tus labios ardientes y
húmedos para separar y dejar a mi lengua en tus adentros delirando
onduladamente, sólo nos apartamos para tomar aire porque estamos ahogados en el
placer de gozarnos y nuestros temblores suceden uno tras otro, deliciosos,
siento como tus labios coronan apretadamente mi glande para devorar nuevamente
mi sexo y tu saliva me lubrica bien, dilatando más el momento. Por mi parte la
lengua ha recorrido todo tu sexo y ha hecho del clítoris carne de su carne
inflamado de placer y devorando toda humedad. Estamos desesperados, los
espasmos se suceden tanto en ti como en mí, nos deseamos así de fuerte y así de
intenso, seguimos devorándonos. Te separas de mí y girando tu cuerpo aún con
tus labios húmedos me dices mirando fijamente “hazme el amor Marcelo”
rápidamente nos giramos, encima de ti vuelvo mi mirada a tus ojos mientras
entro con todo el amor ardiendo en pasión, sólo se escucha el golpe de nuestros
cuerpos. Nos besamos y nos complementamos, tu carne y mi carne. De mi voz sólo
escucharás “te amo” seguimos hechos uno y nuestros delirios y orgasmos nos
hacen sudar y besarnos con la misma ansiedad, nos aceleramos y apretamos
intensamente nos abrazamos, besamos, acariciamos, me miras y el mundo se
compone solamente de ti y de mí, somos un nosotros
No hay comentarios:
Publicar un comentario